Tras la huella de Ricardo Aguirre I: “Después de la muerte de Ricardo mi madre no quiso que siguiéramos cantando”
Plasmada la vida de Ricardo desde la mirada de su hermano menor, Alves, quien tenía 19 años cuando “El Monumental” falleció
Las biografías de Ricardo Aguirre González salen en cualquier libro de la historia contemporánea del estado Zulia, es un mito, todo el mundo lo nombra y cita sus canciones pero, ¿sabemos realmente quien fue, el apodado “El Monumental”?.
Noticia al Día asumió el reto de entrar más allá, conocer aspectos de su vida que no se habían conocido antes. Es por ello que hoy se plasma la vida de Ricardo desde la mirada de su hermano menor, Alves, quien tenía 19 años cuando “El Monumental” falleció.
“Como dice el dicho, hay que morir para inmortalizarse”
“Mi hermano Ricardo Aguirre nació un 9 de mayo de 1939, en la calle Baralt, calle que sale a la avenida Milagro, en Maracaibo. Nuestra casa estaba ubicada cerca del puente O’Leary. Allí crecimos los siete hermanos: Luis Esteban (político y diputado en la entidad por Copei), Jesús (militar), Alfonso, Ricardo, Rixio, Renato y yo.
Hizo su primaria en la escuela Padre Delgado de Santa Lucía. Luego se fue para Rubio, en el estado Táchira, donde se graduó de maestro y estudió música, fue locutor, compositor, arreglista, cuatrista, guitarrista, pianista, de todo un poco. Regresó al Zulia y consiguió trabajo como maestro en una escuela que tenía la petrolera Shell en Bachaquero para los hijos de los trabajadores.
En la Costa Oriental del Lago se quedó cerca de tres años, luego regresó a Maracaibo a trabajar en el colegio Granadillo en 18 de Octubre, es allí donde conoció a su gran amor, Teresita, maestra también del colegio.
Se casaron y tuvieron cuatro hijos: Ricardo Aguirre Jr. (ingeniero petrolero), Janeth “La Negra” Aguirre (ingeniero agrónomo), Jorge Luis “Chichi” Aguirre (ginecólogo) y Gisela Aguirre, quien murió de cáncer, era maestra como sus padres.
Ricardo también dio clases en el colegio panamericano en La Curva y en San Vicente de Paul. No le dio tiempo establecerse en un hogar. Recibió la propuesta de un buen cargo en el ministerio de educación como supervisor de educación en el occidente pero no pudo cobrar su primera quincena porque se le atravesó la muerte por el camino.
Había participado musicalmente en muchas canciones, pero no fue de manera oficial, hasta el 1962, cuando ingresó en los Cardenales del Éxito. Yo fui fundador también de los Cardenales y de los Chiquinquireños.
Para ese mismo año, 1963, cuatro hermanos Aguirre estuvimos tocando y cantando en los Cardenales del Éxito: Ricardo, Rixio Benito, Renato y Alves, que soy yo. Pero mamá nos sacó al poco tiempo porque la mayoría éramos menores de edad. Ricardo se quedó hasta el 68’. Para el año 69’ volvimos a hacer un contrato para estar todos juntos de nuevo en los Cardenales pero ocurrió el accidente.
“Creo que mi hermano nunca se imaginó que iba a ser lo que ha sido para la gaita y los Zulianos”
Lo recuerdo como un excelente hermano, cariñoso, buen hijo, buen padre, buen esposo pero sobre todo parrandero, igual que todos nosotros. Él era un hombre dedicado a su profesión como educador y a conformar su hogar.
Había participado musicalmente en muchas canciones, pero no fue de manera oficial, hasta el 1962, cuando ingresó en los Cardenales del Éxito. Yo fui fundador también de los Cardenales y de los Chiquinquireños.
Para ese mismo año, 1963, cuatro hermanos Aguirre estuvimos tocando y cantando en los Cardenales del Éxito: Ricardo, Rixio Benito, Renato y Alves, que soy yo. Pero mamá nos sacó al poco tiempo porque la mayoría éramos menores de edad. Ricardo se quedó hasta el 68’. Para el año 69’ volvimos a hacer un contrato para estar todos juntos de nuevo en los Cardenales pero ocurrió el accidente.
“Creo que mi hermano nunca se imaginó que iba a ser lo que ha sido para la gaita y los Zulianos”
Lo recuerdo como un excelente hermano, cariñoso, buen hijo, buen padre, buen esposo pero sobre todo parrandero, igual que todos nosotros. Él era un hombre dedicado a su profesión como educador y a conformar su hogar.
Tanto mamá como papá eran gaiteros y para esos años la gaita estaba en su auge, a través de los años se comercializó pero para ese entonces, en casi todas las familias había un grupo de gaitas.
Con la muerte de Ricardo, mamá no quiso que siguiéramos cantando. Mi hermano Luis intervino habló un día con ella para que nos dejara cantar y ella aceptó con la condición de que formáramos nuestro propio grupo de gaitas. Es entonces cuando fundamos “Los Monumentales” pero solo estuvimos juntos por dos temporadas.
Yo era tamborero, nunca canté. Terminé mi carrera como gaitero con Los Colosales de Ricardo Cepeda en el 2001, porque mi esposa fue diagnosticada con cáncer y me retiré de la música hasta que murió hace casi cuatro años.
“Recuerdo que tocábamos desde que caía la noche, de casa en casa, hasta las 10 de la mañana o hasta que el cuerpo aguantara”
Alves Aguirre narró estas palabras sentado en el sillón de su casa en Santa Lucía, rodeado por cuadros de Ricardo y reconocimientos. Con las manos en sus piernas y con la mirada llena de recuerdos, comentó que crecieron en el seno de una familia muy católica, creyentes de la Virgen de Chiquinquirá y con mucho esfuerzo y amor de sus padres.
Con la muerte de Ricardo, mamá no quiso que siguiéramos cantando. Mi hermano Luis intervino habló un día con ella para que nos dejara cantar y ella aceptó con la condición de que formáramos nuestro propio grupo de gaitas. Es entonces cuando fundamos “Los Monumentales” pero solo estuvimos juntos por dos temporadas.
Yo era tamborero, nunca canté. Terminé mi carrera como gaitero con Los Colosales de Ricardo Cepeda en el 2001, porque mi esposa fue diagnosticada con cáncer y me retiré de la música hasta que murió hace casi cuatro años.
“Recuerdo que tocábamos desde que caía la noche, de casa en casa, hasta las 10 de la mañana o hasta que el cuerpo aguantara”
Alves Aguirre narró estas palabras sentado en el sillón de su casa en Santa Lucía, rodeado por cuadros de Ricardo y reconocimientos. Con las manos en sus piernas y con la mirada llena de recuerdos, comentó que crecieron en el seno de una familia muy católica, creyentes de la Virgen de Chiquinquirá y con mucho esfuerzo y amor de sus padres.
Alves posee un tono de voz grueso. “Todos los hermanos teníamos la voz así y Ricardo la tenía más”, compartió. El próximo 18 de diciembre Alves cumplirá 69 años. “La última vez que lo vi fue en la madrugada del accidente. Nos tomamos unas cervecitas en Loco Lindo, me despedí a las dos de la madrugada porque estaba lloviendo mucho y me fui casa, a las seis de la mañana nos despertaron con la noticia, se había estrellado con un camión parado sin señalización en Veritas”, recordó Aguirre González.
Asimismo detalló que Ricardo al salir del negocio, se fue a comprar algo de comer y compró comida para llevarle a su esposa. “Era cierto, el murió en el sitio con el plato de comida regado por todos lados”, puntualizó.
El hecho le causa a Alves sensibilidad al hablar, pero enfatizó en la idea de que está seguro que sus padres y los hermanos que ya han muerto, están junto a Ricardo en el cielo “Con Dios y con la Virgen”.
Para finalizar Alves quiso denunciar que la imagen de Ricardo Aguirre que pintaron en la esquina de la sub estación de Veritas, no se parece en nada a su hermano. “Estoy que en cualquier momento, voy con un pote de pintura y lo tapo”, aseveró.
Asimismo detalló que Ricardo al salir del negocio, se fue a comprar algo de comer y compró comida para llevarle a su esposa. “Era cierto, el murió en el sitio con el plato de comida regado por todos lados”, puntualizó.
El hecho le causa a Alves sensibilidad al hablar, pero enfatizó en la idea de que está seguro que sus padres y los hermanos que ya han muerto, están junto a Ricardo en el cielo “Con Dios y con la Virgen”.
Para finalizar Alves quiso denunciar que la imagen de Ricardo Aguirre que pintaron en la esquina de la sub estación de Veritas, no se parece en nada a su hermano. “Estoy que en cualquier momento, voy con un pote de pintura y lo tapo”, aseveró.
![]() |
| Alves Aguirre, hermano menor del monumental |
![]() |
| Alves Aguirre con sus nietos, Ana y Santiago |
![]() |
| Casa en la que vive Alves en Santa Lucía. |
Freydalí Pimentel
Fotos: José López






Comentarios
Publicar un comentario