Hijo de Cambuleto: “Quien pedía ‘fiao’ recibía el famoso ‘Si me lo carameleáis’ de mi papá”
“En la remodelación del centro en los 70′ los mismos gaiteros nos ayudaron a cambiar de lugar”
Alirio Soto Celis es el segundo hijo de Jesús Ángel Soto, dueño del famoso abasto “Cambuleto “, quien recordó para Noticia al Día los memorables años de popularidad y abundancia del negocio de su papá.
Abuelos, padres y amigos supieron lo que era tomar unas cervecitas bien frías en aquel abasto en el que no cabía más gente a las siete de la noche, todo se sentía en un ambiente familiar y eran atendidos por el propio dueño del local. Grandes cerveceras del país hicieron patrocinio en el lugar durante años y las chicas más sensuales imagen de la marca, estuvieron presentes. Hasta la mismísima Diosa Canales visitó el lugar en el 2012.
El famoso abasto “Cambuleto” ubicado en Santa Rosalía de Maracaibo, lo inauguró Jesús Ángel Soto en el 1940, en el patio de la casa que le compró a su madre. Decidió forjar este pequeño negocio para ayudarse en los gastos que su nueva familia requería. Su esposa Elvy Elena Celis lo apoyó siempre con los cinco hijos que tuvieron. Una hija y cuatro varones.
Soto nunca imaginó que esa refresquería se convertiría en el más famoso y concurrido por los marabinos. Desde las cuatro de la tarde abría sus puertas hasta que se fuera el último cliente.
¿Por qué el nombre de Cambuleto?
Cambeto es una palabra que mayormente define a las personas cuyas piernas no se encuentran rectas, sino más bien arqueadas. Jesús Ángel era cambeto de nacimiento, además montaba siempre un burro, que según su hijo Alirio, “se trasladaba montado en él a todas partes”. Es por ello que su condición empeoró y recibió el nombre de Cambuleto. Debido a que todo el barrio lo conocía por ese nombre, fue así como bautizó el depósito.
Jesús Ángel, quien en realidad se llamaba José Lorenzo, secreto que sus hijos descubrieron después de su muerte, falleció en 1981. Sin embargo, el negocio familiar no quedó ahí, sus hijos: Argenis, Alirio y José, mejor conocido como Cheo, lograron mantener el abasto hasta mediados del 2017, cuando por falta de ingresos, el negocio cerró.
“Ahora lo estamos negociando”, dijo Alirio, “a nosotros ya no nos da la base”, detalló. Al menos 78 años tuvo Cambuleto abierto para clientes de todas las clases sociales. “Aquí venía el padre, el hijo y el yerno, el sitio fijo para tomarse una cervecitas después del trabajo. Hasta artistas famosos se sentaron en nuestras mesas y firmaban las paredes como recuerdo”, comentó Alirio, quien mostró a las cámaras de Noticia al Día las fachadas de lo que queda del lugar.
“Cuando empezó la crisis, realizamos verbenas y muchos clientes se llevaron objetos simbólicos del sitio. Sin embargo, aun quedan las grandes botellas de vidrio que llamaban la atención de los clientes y un retrato de su más fiel cliente en los primeros años de apertura del lugar, el monumental, Ricardo Aguirre.
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| Argenis Soto, Lorena Soto (sobrina) y Alirio Soto (De izquierda a derecha) |
Freydalí Pimentel
Fotos: José López










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